BREA VENENOS

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domingo, 28 de marzo de 2021

VENENO DE ESCORPIONES

 

Aguijón: detalle de los orificios de salida del veneno

 

 

VENENO ESCORPIÓNICO

Los escorpiones o alacranes emplean su aguijón para inocular veneno y así  paralizar a su presa: insectos, arañas y otras presas pequeñas tanto vertebradas como invertebradas, aunque también puede tener una función defensiva.

El aparato aguijoneador de los escorpiones consiste en un par de glándulas situadas en la base del último segmento de la cola (telson), que tiene forma de bulbo y está rematado por un afilado aguijón hueco y curvado. Cuando ataca, el escorpión levanta la cola sobre el cuerpo, arqueándola hacia adelante y las contracciones de los músculos que rodean las glándulas provocan la eyección del veneno a través del aguijón.

El veneno de los escorpiones está compuesto por una mezcla de agua, sales, pequeñas moléculas, péptidos y proteínas. Su eficacia se debe fundamentalmente a una serie de toxinas peptídicas de entre 23 y 78 aminoácidos. Se han aislado cerca de 200 de estas toxinas en 30 especies de escorpiones que, a grandes rasgos, se pueden dividir en dos tipos según el efecto que tienen sobre los seres humanos: neurotóxicas y citotóxicas.

Las toxinas neurotóxicas afectan a las uniones neuromusculares y son capaces de bloquear con gran especificidad los principales canales iónicos (sodio, potasio, cloro y calcio) de las células; las toxinas citotóxicas están formadas en su mayoría por péptidos citolíticos y  proteasas que en algunas especies causan necrosis en los tejidos.

Los efectos neurotóxicos del veneno de los escorpiones son comunes para algunas especies. Su mecanismo de acción se basa en una alteración del impulso nervioso y de los procesos neuroquímicos al despolarizar las membranas celulares e inducir la liberación descontrolada de neurotransmisores como la acetilcolina, adrenalina y el óxido nítrico. Al principio, la víctima siente fuertes dolores e hinchazón en el sitio de la picadura. Luego empieza a manifestar síntomas de agitación y ansiedad; la salivación y la sudoración se vuelven excesivas, el corazón comienza a latir de forma irregular y la temperatura corporal empieza a fluctuar. Finalmente, los músculos comienzan a sufrir espasmos y la respiración se vuelve difícil y en caso de muerte, ésta se produce por insuficiencia cardio-respiratoria.

Usos terapéuticos del veneno de los escorpiones

Dada su alta especificidad para bloquear canales iónicos, las toxinas de los escorpiones se están revelando como prometedoras sustancias para el tratamiento de enfermedades en humanos.

Por citar un par de ejemplos, la imperatoxina, una toxina de 33 aminoácidos del escorpión emperador (Pandinus imperator), se está probando para tratar algunas arritmias.

Tratamiento contra el cáncer

Aunque no se trata de un tratamiento reconocido oficialmente, el veneno de escorpión sirve de gran ayuda en la lucha contra el cáncer. Según algunos estudios realizados en la Universidad de Harvard, esta sustancia sirve para iluminar las células malignas que componen un tumor. Algo fundamental para que no pasen por alto a la vista de un cirujano y puedan ser extirpadas.

La clorotoxina, una toxina de 36 aminoácidos del escorpión del desierto (Leiurus quinquestriatus), se une específicamente a un receptor que sólo aparece en células de tumores de mama, piel, cerebro y pulmón. Una versión sintética, la 131I-clorotoxina o 131I-TM-601, a la que se le ha unido el isótopo radiactivo yodo-131, es como una «bala mágica» que permite dirigir dosis letales de radiactividad a las células tumorales sin afectar a las sanas.

Conformado por clorotoxina y bajo el nombre de «pintura de tumores», esta útil sustancia se forma a partir del veneno de escorpión mezclado con una disolución fluorescente. La forma de actuar se basa en la adhesión de dicho veneno a las células cancerosas quedando así marcadas de forma permanente. Cabe destacar que todo este proceso aun tiene mucho desarrollo por delante, pero las primeras pruebas están obteniendo enormes resultados.

Alivio de dolor

Siempre se ha dicho, y con razón, que la picadura de un escorpión es una de las más dolorosas del mundo. Lo que no sabías es que, su veneno, bien aplicado puede aliviar el dolor de una forma espectacular. Un método que se utiliza por medio del escorpión de Arizona y que se utiliza recientemente para tratamientos de pacientes crónicos. Por el momento el desarrollo de esta aplicación va por buen cauce, pero se espera que en el futuro pueda tener  mayores utilidades.

 

 

 

Referencias

Secret Weapons: Defenses of Insects, Spiders, Scorpions, and Other Many-Legged Creatures. Thomas Eisner, Maria Eisner y Melody Siegler. The Belknap Press of Harvard University Press, 2005.

The Biology of Scorpions. Gary A. Polis, Ed. Stanford University Press, 1990.

Scorpion venom and the inflammatory response. Vera L. Petricevich. 2010. Mediators of Inflammation 2010, ID 903295.

Imperatoxin A, a Cell-Penetrating Peptide from Scorpion Venom, as a Probe of Ca2+-Release Channels/Ryanodine Receptors. Georgina B. Gurrola, E. Michelle Capes, Fernando Z. Zamudio, Lourival D. Possani y Héctor H. Valdivia. 2010. Pharmaceuticals (Basel). 3(4), pp. 1093-1107.

 


 

 

 

 

 

 

 

 

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