BREA VENENOS

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domingo, 26 de junio de 2011

-Baranus komodoensis (dragón de Komodo)


Baranus komodoensis (dragón de Komodo)

El dragón de Komodo o varano de Komodo, que desde 1986 estaba clasificado como raro, actualmente está clasificado como vulnerable.

De este saurio, sin duda una maravilla del mundo natural, quedan aproximadamente 6.000 ejemplares, que están repartidos en pequeñas islas de indonesia: Komodo (1.700), Rinca (1.300), Gili Motang (100) y Flores (aproximadamente 2.000 en las áreas costeras).


Características

Este saurio es el de mayor tamaño del mundo, ya que puede llegar a medir 3,5 metros y pesar de 80 a 140 kg., siendo los machos algo más grandes que las hembras. su cola es tan larga como el cuerpo y su lengua es larga y bífida.

Está emparentado con los mosasaurios, reptiles marinos que habitaron hace 136 millones de años y que llegaban a medir 17 mts.

Aunque hay una gran diversidad genética a través de la distribución natural de la especie, no se le reconocen subespecies.

Caza durante el crepúsculo hasta que se hace de noche. Durante el día, en momentos de máximo calor, se muestra inactivo y toma el sol para obtener energía.

Es un animal solitario, excepto durante la época de cría, además de ser territorial.

A estos reptiles se les considera los lagartos más inteligentes, ya que pueden llegar a desarrollar habilidades para la caza. A la hora de cazar se oculta para sorprender a las presas en un descuido, aunque si lo necesita puede correr a velocidades que llegan a los 20 km/h en distancias cortas. Normalmente cazan en grupo grandes presas ayudándose con el olfato.

Se construyen madrigueras de 1 a 3 metros de profundidad gracias a sus extremidades fuertes en zonas de lechos de ríos o en colinas, donde descansan o se esconden para acechar presas.

Aunque su aspecto engaña, son capaces de nadar y trepar árboles.

Puede llegar a vivir 30 años, alcanzan la madurez sexual a los 5 años de vida aproximadamente, y la hembra pone entre 20 y 40 huevos. La incubación dura 8 meses.

Puede ver hasta una distancia de 300 metros, y su visión es escasa por la noche ya que sus retinas solo cuentan con conos (responsables de la visión con alta luminosidad y de que veamos en color).

Con respecto a su oído, es pobre ya que solo tienen un hueso para la transferencia del sonido por lo que es probable que sólo oigan sonidos entre 400 a 2000 Herzios, mientras que las personas oyen entre 20 y 20000 Hz. Esto significa que es poco probable que escuchen sonidos muy graves o los tonos altos. En cambio pueden oler carroña a más de 4 km de distancia.

Utilizan la lengua para detectar sabores y estimular el olfato, como hacen otros muchos reptiles.

Coloración

1. Las crías recién nacidas son de color café con manchas amarillas y anaranjadas en la parte dorsal que las distinguen unas a otras. Además son grises en las patas delanteras con círculos blancos y amarillos en la zona ventral con manchas oscuras.

2. Los jóvenes aún tienen una coloración más clara en la cabeza aunque pierden colores.

3. Los adultos son de un color café más uniforme, con las hembras con una coloración más verdosa en la cabeza.

Alimentación

Es carnívoro y tiene una dieta muy variada que incluye insectos, huevos y pájaros, ciervos, búfalos, caballos, animales de ganado como cerdos y cabras, otros dragones de Komodo (jóvenes, viejos o enfermos) y carroña. También puede llegar a ser peligroso para el hombre ya que al igual que caza animales grandes puede atacar a personas.

Su dentadura es semejante a la de los tiburones, con un total de 60 piezas dentales de hasta 2,5 cms. de longitud que van renovando conforme las pierden. Ya que su mandíbula no está diseñada para masticar, tragan trozos grandes enteros. Se alimentan incluso de la piel, plumas, cornamenta y pezuñas.

Pueden llegar a consumir de una vez la misma cantidad que el 80 % de su peso, tras lo cual se van a un lugar soleado para acelerar la digestión. Tras la digestión regurgita una masa de partes no digeribles como pelo, dientes, plumas, (al igual que hacen las aves, ya que se tragan presas enteras y tienen que deshacerse de partes principalmente queratinosas como el pelo).

Al vivir en zonas áridas casi toda el agua se lo aporta la comida, y si esta escasea pueden sobrevivir alimentándose una vez al mes, ya que el resto del tiempo puede ir subsistiendo con pequeñas presas.

Sus territorios pueden tener aproximadamente 2 km2. Sin embargo a la hora de comer primero lo hará el macho dominante y después el resto por orden de jerarquía, siendo los jóvenes los últimos en comer.


Saliva tóxica

Una vez estos reptiles han mordido a una presa es difícil que sobreviva aunque escape en el momento. El dragón de Komodo acosará a su presa enferma hasta que esta muera, aproximadamente en dos días.

Esto es debido a que aunque no es estrictamente venenoso, su mordedura es peligrosa no solo por el daño físico, sino por sus bacterias muy infecciosas.
Tiene más de 50 cepas de bacterias, cuatro de ellas sin antídoto conocido.

En el caso de ataques a personas, si se les trata a tiempo con antibióticos de amplio espectro se curan sin problemas. Sin embargo, en la naturaleza estas mordeduras pueden ser mortales.

Hay estudios en marcha acerca de la toxicidad de su saliva y la razón por la cual esta no afecta a los propios dragones de Komodo, ya que se ha visto que si un ejemplar muerde a otro no mueren por la infección.


Partenogénesis

Expertos han publicado en la revista científica británica Nature, que estos reptiles pueden reproducirse por partenogénesis, un tipo de reproducción asexual. Estos estudios se han realizado a partir de los casos de dos hembras que viviendo en cautividad y sin el contacto con machos pusieron huevos viables.

Una hembra del zoo de Chester (Inglaterra), puso en mayo de 2006 una cantidad de 25 huevos, de los que once parecían ser viables, sin que se la hubiera cruzado nunca antes con un macho de esa especie. Nacieron cinco crías.

En otro caso una hembra del zoológico de Londres puso huevos dos años y medio después de su último contacto con un macho, teniendo crías.

Científicos de la Universidad de Liverpool comprobaron la paternidad de estas crías y obtuvieron como resultado que el genotipo de la camada reproducía exactamente el de su progenitora, es decir, que estas hembras eran a la vez madre y padre de las crías.

De manera resumida esto es así porque no son xy como los mamíferos, sino zw, lo que les permite realizar una fertilización haploide a sus huevos y doblar sus cromosomas después para que sea diploide. (En los mamíferos se juntan la mitad de los cromosomas del padre y la mitad de la madre para formar el feto). Si los huevos reciben el cromosoma z tendrán zz y serán machos; si reciben el cromosoma w serán ww y no nacerán, ya que las hembras son zw.
Ha sido barajada la hipótesis de que esta adaptación reproductiva podría hacer a lo largo del tiempo que una sola hembra llegara a una isla y esta tuviera una descendencia de machos. Más tarde, reproduciéndose con su descendencia podrían tener machos y hembras, y así ir poblando la isla. El problema en los zoos es que esto acaba con la diversidad genética en gran medida.

Según Kevin Buley, coautor del artículo, la partenogénesis ya era conocida en otros lagartos, pero es la primera vez que se tiene constancia de este tipo de reproducción en dragones de Komodo.


Hábitat y área geográfica

Habita en bosques, llanuras, sabanas y zonas rocosas secas.

Es nativo de diversas islas de indonesia como son Komodo, Rinca, Gili Motang y Flores.


Amenazas

La actividad volcánica, los terremotos, la pérdida de hábitat, los incendios, la pérdida de presas, el turismo y la caza furtiva, incluida la pesca con dinamita en los arrecifes de la costa, han contribuido a hacer a esta especie vulnerable.

Hoy en día la caza furtiva está penada con 10 años de cárcel.


Medidas de conservación

Muchos dragones de Komodo han nacido en cautividad en los últimos años y muchos zoológicos están involucrados en la cría y en proyectos de investigación.

Se han realizado grandes esfuerzos para proteger a esta especie amenazada. Los dragones de Komodo se encuentran protegidos por el parque nacional de Komodo fundado en 1980 y que incluye las islas de komodo, Rinca y Padar. Más tarde se abrieron la reserva de la biosfera de flores; en total aportan unas 60.000 hectáreas de protección.

Además algunos de estos reptiles llevan chips electrónicos para la supervisión y estudio para el mejor conocimiento de la especie.

Para velar por la conservación del dragón de Komodo existen investigadores de Australia y San Diego (EUA),  y algunas organizaciones como KOMODO FOUNDATION.



B.R.E.A.
San Diego, Estado Carabobo-Venezuela





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